viernes, 20 de junio de 2014

La romería del Rocío de Valencia: Los caminos del Rocío (2)



La Misa del Alba

El tercer día de camino del Rocío (miércoles previo a Pentecostés,  arranca muy temprano, a las 6:00 de la mañana con el toque del alba. El Tamborilero despierta a la caravana, con el tambor y la flauta tocando una melodía deliciosa. Evoca cómo el sol también despierta y  se despereza e intenta salir a la luz del día. Es una melodía popular que a mí me recuerda mucho a la composición de Vaugham  Williams  "El vuelo de la alondra".

Otra Misa del Alba
 El campamento se levanta, las tiendas de campaña se recogen muy aprisa, sillas y mesas se guardan en las carretas, se limpia el suelo de toda suciedad y basura. Se toma un frugal desayuno: aguardiente, café con leche, pastas y ensaimadas. Y a las siete, cuando ya la luz despunta entre los pinares, se hace la llamada Misa del Alba. Es un momento verdaderamente privilegiado y hermoso. Los romeros, todavía con los párpados pesados por el escaso sueño de la noche, celebran la eucaristía. En ese momento se juntan preces e ilusiones, proyectos, recuerdos y expectativas de lo que se va a vivir en este nuevo día de camino, que va a ser el más largo, y que contiene muy bellas experiencias.


Echa a andar pues la caravana, a la orden del alcalde de carretas que es quien dirige la marcha, cuando el sol con su luz tempranera dora la carreta del sin pecado. Los romeros van delante, los que han hecho alguna promesa detrás, pegados a la carreta del Simpecado. Llevan ropa de abrigo que las mañanas del Rocío son muy frescas.
La Hermandad del Rocio atraviesa El Quema

Hacia las diez y media,  la caravana de la hermandad del Rocío de Valencia llega al Vado del Quema para atravesar el río Guadiamar. La gente se descalza, se aremangan los pantalones o se alzan las faldas y atraviesan aquí las aguas siempre frías del río Guadiamar que esta año bajaban escasas. Antes los romeros nuevos se bautizan simbólicamente en la fe de Rocío. Y todos en medio del agua del río cantan la Salve (y hasta bailan) en honor de la Virgen. Es uno de los hitos más emocionantes de la romería. A mí me recuerda, muy fácilmente, aquel otro famoso paso del Mar Rojo que hicieron los judíos y se narra en la biblia.

El Vice-Alcalde de Carretas vigila y guía la Caravana

 Una hora después,  buscando las sombras en un pequeño bosque, se toma el refrigerio de la media mañana. Abundante: hay que reparar fuerzas. Porque inmediatamente llegamos a Villamanrique de la Condesa. Allí en la plaza del pueblo, en la puerta en lo alto de la escalinata de acceso al templo, la Junta de Gobierno de la Hermandad de Villamanrique recibe a la Hermandad del Rocío. Aplausos, vivas, cohetes, música. Juntos cantamos el canto "Salve madre, en la tierra de mis amores…". Se cantan sevillanas con gran alborozo, los tamborileros cantan fandangos, se lanzan vivas y a continuación después de tan grandes emociones, se recorre el pueblo hasta llegar a un lugar  cercano al polideportivo donde se hace la comida de mediodía y se hace un breve sesteo. A las cinco se siente emprende la segunda parte del día: difícil y dura, monótona y larga y casi sin parar, recorriendo carreteras y caminos de polvo entre eucaliptos, encinas y bosques de lentiscos,  matorrales y pinares.


Bailando sevillanas con agua hasta las rodillas.


Así deja de limpia la parada la Hermandad
En pleno Camino de Hinojos, junto al puente de Serrano, final del camino, lavándose un poco, buscando alivio para los pies en una palangana de agua fría. La caravana se recoge en el campamento para pasar la noche. Rosario y después cena. Ha sido una jornada larga y dura, pero muy feliz. Todavía hay gente con ganas de cantar alrededordela Virgen: hsta la madrugada.

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